Tras la difícil primera noche de Becca en casa, que extrañaba el lugar y no estar con su madre, fueron acoplando sus horarios a los de la nena.
Durante esa noche en la que Becca lloró y se negaba a alimentarse, Manuel y Alex estuvieron con ella, tratando de ofrecerle calma hasta que se acostumbrara a ellos y al nuevo hogar.
La cargaban y paseaban por turnos. Alex la arrullaba en brazos, sentada en la mecedora y era la manera como la niña lograba dormir un poco.
Fue una larga jornada en la que d