Clara
No podía dejar de sacudir la cabeza cada vez que recordaba el regalo repentino que recibí de Alpha Calvin. Como estaba enojada con él, lo había tirado en algún lugar de la habitación, ignorándolo. Pero anoche me había puesto inquieta después de despertarme con náuseas. No sé qué comí para que eso sucediera, pero podría haber sido porque tenía la barriga demasiado llena. Cuando volví del baño, no pude volver a dormirme. Pensé en leer uno de los libros que me había regalado Lena.
Mientras l