Mundo de ficçãoIniciar sessãoCalvin
—Puedes dejar de mirarme fijamente —dijo mi lobo arrastrando las palabras.
Me burlé, sin apartar la vista de la madera en la que trabajaba. "¿Por qué crees que la estoy mirando?"
—Solo te dije que dejaras de hacerlo. No mencioné a quién estabas mirando —replicó.
Me besé los dientes con irritación, sabiendo lo que intentaba hacer. Ya es de mañana, el sol brilla en todo su esplendor y no puedo creer que haya estado de pie desde la madrugada. Mi ego debi&oacut







