Capítulo 40
Regresar a casa después de todo lo que había pasado, me daba la paz que necesitaba, y es que a nadie le gusta estar en un hospital, Mi cuerpo estaba cansado, pero más que nada, mi mente.y mi corazón, Tenía la cabeza llena de cosas. Me costaba respirar sin pensar en lo que había dicho Santiago. Y lo peor, aún me dolía.
Sus palabras me habían herido, entendí que fue en un momento de rabia, Pero en sus ojos ví que era lo que el pensaba, y eso fue suficiente para creerle.
Papá estaba en