Capítulo 41
La pelea en la entrada de mi casa era un caos, Los invitados susurraban por el bochorno, Y yo, cansada de siempre ser el centro del conflicto, decidí ponerles un alto.
—Ya basta —dije, fuerte y claro.
Santiago y Mike se callaron. Me acerqué a ellos, con los ojos Abiertos por la ira
—Santiago, no quiero volver a verte —le dije firme—. Esta vez tus palabras me lastimaron, Me insultaste, me hiciste sentir menos. Tus palabras me quemaron el alma, y eso no se borra con flores ni serenata