Capítulo 25
El silencio en el auto era incómodo. Solo se escuchaba el motor, estaba muy agitada mis manos parecían de gelatina, mientras mi cuerpo sudaba por los nervios.
Miraba por la ventana para escapar de la mirada inquisidora de Mike . Sentía que todo mi mundo temblaba, solo por amar a alguien como Santiago.
Tenía que empezar a ordenar mis pensamientos, poner en orden mi cabeza que solo pensaba en mi amor por el, solo quería llegar a casa.
—Luisa —dijo él, con la mirada fija al frente. Es