Capítulo 24
Cuando Santiago y Isabel se acercaron, sentí cómo mi cuerpo empezaba a temblar, tenía nervios y rabia por verlos juntos.
A pesar del ruido, la música y las risas, con tan solo verlos, la fiesta se había arruinado para mí, por un momento pensé que podía tener una vida tranquila sin el, pero no, eso no era posible, solo su presencia me hacia perder la paz, los celos me estaba matando.
Mike me sostuvo por la cintura
—¿Te sientes bien?
Yo solo tragué saliva y mantuve la compostura, son