Capítulo 122
Narra Gabriela
Todavía sentía el golpe de la cachetada de mamá, no en la cara, sino en el corazón.
Estaba en el hospital, con los nervios de punta, esperando que alguien me dijera cómo estaba. No podía dejar de pensar en el momento en que se desplomó por mi culpa, Tenía miedo, mucho miedo de perderla por mis errores.
Me levanté de la sala de espera y decidí subir a la terraza para respirar. El aire fresco me alivio un poco, pero la angustia seguía allí, clavada en el alma.
Peter a