Mundo ficciónIniciar sesiónXX
Una punzada de dolor, como si le clavaran un clavo ardiendo en el tobillo, fue lo que experimentó, para su mala fortuna, a eso de las seis de la tarde de aquel domingo.
A pesar de que lo evitaba con fiereza, aún quedaba dentro de él la vaga posibilidad de encontrarse de nuevo con aquel sujeto. Se obligó a cre







