Mundo ficciónIniciar sesiónXXV
Hablaba con su tío Octavio, hermano de su mamá, cuando escuchó los gritos infantiles de auxilio, los cuales llegaron con fuerza y estremecieron, con toda seguridad, a más de uno.
Su tío y él se acercaron hasta la esquina de las calles Independencia y Agustín para ver quién proliferaba aquellos angustiosos alaridos.







