El viento hacía que mi cabello cubriera mi rostro y no pudiera ver casi nada de lo que tenía en frente, pero podía asegurar que esto no era ningún lugar que yo conociere. Estaba en un bosque con neblinas densas y una temperatura que me hacía erizar los vellos de mi cuerpo. Volteándome, una tormenta parecía avecinarse y entonces me di cuenta; estaba dentro de una ilusión. Miré a mi mano que el vampiro había mordido y seguían ahí, dos incisivos bien clavados a mi arteria. Todo había sido planeado,
Rose V. P.
Holaaa, espero les guste este capítulo.
Besitos, chau chau.