Luna
Seguía tratando de mover a Derek, para que se levantará pero nada así que no me quedó más remedio que morder con fuerza su cuello provocando que de un movimiento brusco me voltea quedando debajo de su cuerpo.
—¡Ah!— doy un pequeño grito y cuando levantó la mirada, sus ojos están fijos en los míos.
— Acaso quieres jugar rudo de nuevo princesa, por que no dudes que mis mordidas no será simplemente en el cuello —dice — y luego siento sus labios sobre los míos un beso lento y cálido y lleno