[Narrado por Mia Blackwood]
El vino tinto se sentía como una corriente cálida y peligrosa corriendo por mis venas. Dos copas se convirtieron en cuatro, y la frustración que me apretaba el pecho se transformó en una temeridad líquida. Emma e Isabella no dejaban de parlotear sobre lo "afortunada" que era de tener a un semental como Liam cuidando mi puerta, y cada palabra suya era un clavo más en mi paciencia.
—¿Quieren ver al "ejemplar de catálogo" en acción? —solté, levantándome con un mareo lig