“El señor dio la orden de que ninguna de las dos puede abandonar la propiedad”
Helena sintió la desesperación latente al escuchar aquellas palabras. Era un panorama desalentador lo que presenciaba y ni siquiera tenía claro que era lo que quería su esposo, al involucrar a Eloísa en sus retorcidos planes.
—Déjate de tonterías, Horacio. Acabo de darte una orden—trato de mostrarse firme ante su chofer.
—Señora, le repito que…
—Helena—el causante de toda su angustia, acababa de aparecer.
Henrick lle