Dasha Petrov
Abrí los ojos ligeramente y me senté de golpe al notar que no estaba en la habitación donde nos habían tenido días antes.
O quizá horas, la verdad no sabía cuánto tiempo teníamos secuestradas.
Miré a mi alrededor y fruncí el ceño al confirmar que me encontraba en otro lugar, este era mucho más bonito ya que era una habitación ligeramente decorada.
Parecía una habitación de hotel, pero no podía saberlo a ciencia cierta.
Bajé la mirada hasta mi barriga y cuando intenté acariciarla