Dasha Petrov
Miré mi reflejo en el gran espejo del baño de la universidad y sonreí al recordar las escenas de la noche anterior con Alek, como luego de una larga sesión de besos me había dejado en mi casa, prometiendo que al día siguiente mandaría a alguien de confianza por mí.
Y, así fue como Faddei, su chofer, pasó por mí y me trajo a la universidad en tiempo record.
Todo ha pasado tan rápido que la verdad no sé qué pensar.
Jamás imaginé que al salvarle la vida a uno de los narcotraficante