Estas palabras emanan una profunda sensación de impotencia.
Y hay cosas que no se pueden compensar con palabras.
Lina arquea ligeramente las cejas.
Una leve sonrisa se forma en la comisura de sus labios:
—El Señor Ramírez no hizo nada malo, ¿por qué debería disculparse el Señor Ramírez?
Juan sacude ligeramente la cabeza y dice:
—Esta disculpa representa al yo anterior.
—Basta ya, Señor Ramírez.
Lina mira hacia Solange, que está cerca,
—Voy a investigar a fondo este asunto.
—Bien, apoyo cualqu