Leandro respondió con frialdad, pronunciando cada palabra con claridad:
—Eso dependerá de quién llegó primero y quién llegó después.
Juan mostró una mirada de incredulidad.
—¿Qué quieres decir con eso?
Leandro no ocultó nada y respondió directamente:
—Han pasado tres años, es suficiente. Juan, esta vez no voy a ceder a Lina.
Las palabras de Leandro eran claras y nítidas, y Lina levantó la mirada hacia él, sintiendo como si se estuviera perdiendo algo.
Juan escuchó sus palabras y sonrió con de