Al ver cómo él se alejaba casi como escapando de ella, Jazmín no pudo evitar sonreír irónicamente.
Estaba mucho más sobria ahora.
Bajó la mirada, apretando los puños con fuerza.
La frustración y la vergüenza tras ser rechazada se reflejaban claramente en su rostro. No pudo evitar recordar cómo, justo en la escalera, Juan había protegido instintivamente a Lina...
¿No se habían divorciado ya?
¿Cómo era posible que siguieran tan unidos?
Una mirada de determinación pasó fugazmente por los ojos