Juan, aún rígido, permaneció en su lugar, sintiendo un frío penetrante en su cuerpo. ¿Ni siquiera le daría una oportunidad? Juan sintió como si algo se le hubiera escapado por completo. Tenía la sensación de que nunca podría retenerla.
Esta sensación hizo que el corazón de Juan latiera incontrolablemente.
En ese momento, Gabriela pasó conduciendo junto a él. Juan se volvió, frunciendo el ceño, mirando cómo el coche de Gabriela se alejaba en la dirección de Lina. Por alguna razón, una premonici