Leah
Habló de su exesposa y de cómo ella se negaba a respetarlo porque ganaba más. De cómo el feminismo moderno había arruinado a las mujeres, haciendo que las esposas ya no supieran cuál era su lugar.
Parpadeé.
No, en serio, ¿de qué agujero había sacado Sam a este imbécil?
—Quiero una ama de casa —continuó—. He oído que eres la directora ejecutiva de la empresa de tu padre. El nepotismo en su máxima expresión —chasqueó la lengua—. En fin, tendrías que dejarlo si vamos a casarnos.
Mi