Leah
Agarré mi champú de siempre y se lo puse en las manos a Aiden. Él lo metió en la cesta que llevaba y luego buscó otro frasco. —Compremos de más —dijo.
—¿Para qué? Solo tengo un mes para pasar contigo —dije.
Él se quedó helado por un momento, y luego dejó caer dos botellas más en la cesta.
—Siete semanas y un día —me corrigió—. Eso fue lo que vi en el calendario debajo de tu almohada.
Me encogí de hombros. —Para mí es un mes.
Seguimos caminando, pero mis ojos no dejaban de desviarse h