Y sí, los meses habían pasado. Ya estábamos en diciembre. Yo había vuelto a quedar al mando de la empresa, solo Lara y algunas otras personas sabían respecto a los cambios para conmigo.
Y mi jefe se había ido.
Al menos pude contarle un poco a Lara de lo de mi identidad, obviamente sin ahondar mucho en el tema ya que es algo sensible para mí. Pero me sentí bien al hacerlo, al contarle y al principio se sintió algo ofendida, lo bueno fue que se le pasó rápido y ahora almorzamos juntas y hacemos a