*—Dante:
Por suerte, Callen dejó el tema de Ezra a un lado cuando por fin comenzó el evento. Tras la larga espera, subieron a su madre al escenario. El reconocimiento venía de sus propios empleados, y aun así ella parecía genuinamente emocionada. Siempre lo era. Amaba lo que hacía, amaba ayudar, amaba a la gente.
Su padre llegó casi al mismo tiempo. Fotos, sonrisas ensayadas, familia perfecta.
Dante sonrió como sabía hacerlo. Atrajo miradas, como siempre. Omegas y betas solteros, miradas