41

​​​​​​​*—Dante:

Cuando por fin estuvo a solas, dejó escapar una maldición feroz. Sintió sus feromonas brotar como vapor desde una grieta interna, espesas y cargadas de frustración.

Ezra era un descarado. Tenía agallas, y Dante no lo negaría jamás. Pudo haber tenido todo lo que quisiera si cedía un poco, pero no: el chico era testarudo, una muralla con ojos tranquilos.

Bueno. Que hiciera lo que quisiera. Había perdido su oferta, y Dante no repetía ofertas. No iba a suplicar por un asistente.

N
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App