*—Ezra:
Ezra aclaró la garganta.
—Sé que era mi cumpleaños y de eso hablaremos más tarde, pero tenía dos sorpresas —comenzó a decir, recordando que además de la caja, hubo otra sorpresa que había preparado, pero probablemente la bolsa de la tienda seguía olvidada en su vehículo o en alguna evidencia de la policía, pero eso ahora no importaba—. Y yo quería que tuvieras esta primera.
Dante lo observó en silencio.
—Empecé a sospechar que algo pasaba conmigo —admitió Ezra riéndose apenas—. Estaba c