*—Ezra:
Sebastián continuo revisándolo, pero la mirada de Ezra viajó hacia el omega tirado en el suelo, tembloroso y manchado de sangre en sus partes.
—Libéralo también —pidió de inmediato, la compasión apretando su pecho incluso contra toda lógica.
Sí, Sasha había provocado aquello. Sí, había puesto sus vidas en peligro y lo había mantenido cautivo durante días, pero verlo así, golpeado, derrotado y posiblemente perdiendo a su bebé, removía algo doloroso dentro de él. Al final ambos eran omeg