*—Ezra:
Durante todo el trayecto, Ezra no pudo dejar de acariciarse el vientre inconscientemente. Sus dedos rozaban la tela de su ropa una y otra vez mientras una felicidad casi absurda seguía expandiéndose dentro de él.
Dante iba a desmayarse. Literalmente iba a colapsar cuando descubriera que estaba embarazado de dos. Aún no podía creer que en verdad iba a tener mellizos, justo igual que Dante y su hermana.
Definitivamente aquello era algo genético en los Delacroix. Esa familia estaba ridíc