*—Ezra:
Estaba nervioso.
No era un nerviosismo evidente, de manos temblorosas o respiración agitada, sino uno más profundo, instalado bajo la piel, constante, como un zumbido difícil de ignorar.
El lunes temprano, Dante y Ezra acudieron a su cita con Mikhail, su médico no perdió tiempo y le indicó realizarse unas analíticas urgentes, muestras de sangre para evaluar sus niveles hormonales, la actividad de sus feromonas y ciertos marcadores propios de su condición omega.
Todo fue rápido, efici