*—Ezra:
Esta vez, llegar a su viejo apartamento no le provocó la melancolía del día anterior, cualquiera podría decir que lo había superado demasiado rápido, pero no era eso, no exactamente. Era costumbre. Era haber vivido siempre esperando que algo saliera mal y aprender a reaccionar sin quedarse demasiado tiempo en el golpe, a buscar soluciones antes de permitirse sentir del todo.
Sí, le había dolido, claro que sí, pero otra parte de él entendía que hay ciclos que no se rompen, se cierran, y