*—Dante:
No podría creer lo que estaba viendo, lo que Ezra llevaba puesto.
El traje blanco era una provocación descarada. La tela semitransparente dejaba ver la línea de su espalda, los omóplatos marcados bajo la luz tenue. Dante no alcanzaba a ver del todo su trasero gracias a unos shorts blancos ajustados, pero estaba demasiado expuesto. También no hacía falta mirar al frente para saberlo: sus pectorales estaban muy exhibidos por igual, sus pezones visibles bajo la tela como sombras claras,