*—Ezra:
Odiaba ver a Engel roto, era tan doloroso y lo peor de todo era que no podía hacer nada.
El omega herido bajo la mirada y sus hombros comenzaron a temblar. El llanto llegó después, silencioso al principio… y luego roto, incontenible.
Ezra se acercó sin decir nada y lo rodeó con los brazos, sosteniéndolo mientras Engel lloraba desconsoladamente, aferrado a Draco. El gato maulló inquieto hasta que Engel, con un sollozo, lo dejó sobre la cama y se levantó con dificultad.
—Lo siento… —susur