Las palabras de Lorena dejaron a todos los presentes atónitos. El rostro del vicepresidente palideció y dijo fríamente:
—Lorena, ¿crees que la Asociación de Música es un mercado, un lugar donde se puede regatear? ¡¿Crees que puedes entrar y salir como bien te parezca?!
—La Asociación de Música ciertamente no es un mercado de verduras, pero simplemente no me gusta mucho —respondió Lorena.
Había un fuerte sentido de clase allí; todo seguía una jerarquía rígida, y ella detestaba esa sensación de l