—¡¿Estás bien?!
El hombre corrió en dirección a Alessandro; ¡había visto que Alessandro había recibido un disparo!
Alessandro se tocó el pecho; ¡dolía mucho! En ese instante, cuando la bala voló rápidamente hacia él, no tuvo oportunidad de esquivarla.
—Estoy bien.
Alessandro se dio una palmada en el pecho; llevaba puesto un chaleco antibalas.
—Estabas ahí parado, sin moverte. Pensé que estabas... —El hombre miró a Alessandro, pensando: "¡No asustes a la gente si no pasa nada!".
Alessandro le di