Patrícia ya había previsto que Alessandro le haría esa pregunta y ya tenía lista su respuesta desde que decidió venir.
—Investigué en internet y este es el mejor hospital de toda la capital. Quiero que la abuela reciba el mejor tratamiento —los labios de Patrícia se curvaron ligeramente en una sonrisa amable y encantadora.
Alessandro le lanzó una mirada indiferente y luego desvió la vista. Patrícia apretó los dientes y, de forma inconsciente, cerró los puños con más fuerza. No se habría enojado