—¿Te atreves a acercarte a mí? ¿Qué clase de cobardía es esta, que dos hombres adultos intimiden a unos niños?
Luana lanzó una mirada helada a los dos guardias de seguridad. Ambos bajaron la cabeza, sin atreverse a sostenerle la mirada. Uno de ellos murmuró para sí:
—¿Quién está intimidando a quién aquí?
—Mamá, nosotros no rompimos ese proyector. Ya revisé las grabaciones de las cámaras de seguridad, mira.
¡¿Qué?!
Las pupilas de la secretaria se contrajeron de golpe mientras clavaba la mirada e