La caída de Camila fue tan meteórica como lo había sido su ascenso. En apenas unos días, su reputación quedó reducida a cenizas y la cancelación masiva de contratos convirtió su carrera en un auténtico campo de batalla. Como actriz de fama media, cuya popularidad siempre había estado rodeada de polémicas, la paciencia de la agencia llegó a su límite: decidieron apartarla indefinidamente. Sin embargo, el golpe definitivo fue perder su último refugio: el lujoso apartamento que la empresa le propo