Noche – En otra parte de la ciudad Dos pares de zapatos de cuero perfectamente lustrados resonaban sobre el suelo de mármol, con pasos perfectamente sincronizados. El pasillo terminaba frente a unas puertas dobles de caoba y madera de teca, con letras doradas incrustadas que irradiaban una elegancia cruel: V. REIGNS. En el marco, unas enredaderas cubiertas de espinas estaban talladas como una advertencia. Toc. Toc. Entraron sin esperar respuesta. Una figura permanecía de pie frente al ventanal