Chloe intentó mover los brazos, las piernas, o retorcer los dedos de los pies —cualquier cosa, cualquier tipo de movimiento habría sido apreciado, pero ninguno se movió.
Su cuerpo no le respondía. Se sentía pesada, como si no tuviera huesos en el cuerpo.
Su cerebro estaba lento, su visión borrosa, y no lograba comprender dónde estaba.
Chloe inhaló y su cabeza cayó hacia un lado, casi sin esfuerzo, como si no pesara nada.
¿La habían drogado?
Parpadeó, lo cual ocurrió muy lentamente, pe