Liam regresó a la mansión más tarde esa noche. La sala de estar estaba envuelta en un silencio absoluto, y sus pasos resonaban por el pasillo del primer piso.
Sus ojos se desviaron instintivamente hacia la habitación de Chloe. Las luces estaban apagadas, señal de que ya dormía profundamente.
Blaze apareció de repente, apoyado con despreocupación contra la pared del pasillo. Siguió la dirección de la mirada de Liam y enseguida comprendió lo que pasaba por su mente.
—Está dormida, por si eso era