Varios pensamientos se arremolinaban en la mente de Chloe mientras permanecía de pie en el estacionamiento. Sabía perfectamente quién había pagado al conductor: la misma persona que se lo había asignado desde el principio.
—Darlyn… —murmuró por lo bajo.
Guardó nuevamente el dinero en su cartera y la metió dentro del bolso. Aún intentaba asimilarlo todo cuando un coche tocó la bocina cerca de ella. Sonrió con incomodidad al conductor, a quien no podía distinguir por los cristales polarizados, le