Al final, Chloe aceptó la oferta de Darlyn de invitarla a almorzar después de que él se negara rotundamente a aceptar un “no” por respuesta.
Insistió en que era su única forma de disculparse por la fría bienvenida que había recibido en el departamento.
Ella ya no supo cómo rechazarlo.
Ahora, sentada en la encantadora cafetería que había visto desde la ventana de la oficina de Liam, Chloe eligió la mesa más cercana al mostrador, frente a la entrada.
Desde allí podía observar perfectamente el bul