CAPÍTULO 44. ENCUBIERTA
Horas más tarde.
Eran las 2: 00 am, cuando Iñaki regresó, después de no detenerse, intentando encontrar a su mujer. Se sentó sobre la cama, sintiendo gran impotencia al no tener noticias de ella. Lleno de impaciencia observaba su móvil, esperando que se comunicara con él, sin embargo, conforme transcurría el tiempo, fue perdiendo la esperanza.
Recargó su cabeza sobre la mullida almohada, y tomó entre sus dedos el portarretratos que tenía sobre la mesa de noche, un gran atisbo de tristeza cubrió