Han pasado dos meses. Ahora estamos en febrero. No sucedió nada excepcional durante estos dos meses, excepto el hecho de que trato de evitar a Caleb tanto como sea posible. Rara vez nos hemos visto solos desde ese día y rara vez nos hemos hablado.
Aprovechando que todos están dormidos bajo a la cocina a prepararme un té. Abro la luz, pero salto cuando veo una sombra de pie. Caleb estaba allí. Frente a la nevera. Y no puedo correr porque me ha visto antes.
Entro en la cocina sin prestarle atenci