—¡Hades!— grito, abriendo la puerta del apartamento de golpe con manos temblorosas. Mi corazón late con fuerza contra mi caja torácica, los latidos frenéticos resonando en mis oídos. La habitación tenuemente iluminada gira a mi alrededor mientras me apoyo contra la puerta, tratando de recuperar el aliento. Hades y yo pensamos que quedarnos aquí sería más seguro que en la casa de la manada, pero ahora no estoy tan segura. El terror desgarra mis entrañas, haciéndome sentir náuseas. Apenas puedo r