Parpadeo y ella desaparece como una voluta de humo. Un segundo después, la puerta de mi habitación explota hacia adentro con un estrépito atronador. Helen entra, un aura de poder oscuro irradia desde su mismo ser. La miro, paralizada por la inquietante metamorfosis que ha sufrido, apenas reconociendo a la mujer que tengo delante como mi hermana.
—¿Qué te ha pasado?—, susurro, mi voz mezclada con incredulidad y temor, como si me dirigiera a un espíritu vengativo.
Helen ignora mi pregunta, sus oj