—Me temo que tengo razón, Haisley. No eres su hija. No sé por qué afirmaron que Helen era la adoptada, pero la verdad es que tú eres la que fue adoptada,— dice Hades solemnemente después de que termino de relatar mi sueño.
No puedo encontrar las palabras para responder, mi garganta se contrae mientras la verdad se hunde. Tiene razón. No fue solo un sueño, sino un recuerdo de infancia reprimido que ha resurgido repentinamente con una claridad sorprendente. Paso mis manos temblorosas por mi cabel