Parte 3...
— ¿Adónde vamos? - ella aceleró el paso antes de tropezar.
— Al dormitorio - subió las escaleras — No quiero que nada me distraiga mientras disfruto de tu delicioso cuerpo. No voy a quedarme mirando un pila o una heladera mientras me divierto.
Caminaba tan rápido que ella casi tropezó dos veces al subir las escaleras.
— Kostas... Más despacio" - se quejó.
Él se detuvo y torció la boca. La levantó en brazos y subió el resto de las escaleras hasta el dormitorio. Dio un portazo con el p