Mundo ficciónIniciar sesiónRose regresó a casa y fue recibida cálidamente por las criadas, que ahora la trataban con amabilidad. Estaba agradecida de que la hostilidad que antes sentía por parte de ellas hubiera desaparecido. Matteo la ayudó con cuidado a llegar a su habitación y, una vez más, insistió en que se acostara en la cama.
Sin embargo, Rose estaba cansada de estar confinada. Quería volver a la oficina y terminar el proyecto en el que estaba trabaj







