Alessandro se sentía débil, pero no iba a permitir que las toxinas que aún corrían por su cuerpo lo detuvieran, él no era ese tipo de persona, él nunca se rendía.
Cuando la tuvo de nuevo en sus brazos, sintió un calor inexplicable en las mejillas sobre todo cuando la chica giro en su dirección y sus miradas se cruzaron. Él actuó con agilidad para bajar a la chica porque le resultaba un tanto vergonzosos que sus mejillas enrojecieran por tan poca cosa, quería pensar que ese comportamiento era p